martes, 24 de septiembre de 2013

De lo que se dice, se hace y debería ser.

Hoy me dispongo a escribir a la voz de muchos de mis compatriotas de generación y no, no es nada relevante a cuestiones políticas, sino más bien existenciales, porque si bien debemos de tener en  cuenta que, esto ha sido nuestra herencia, luego de tantas y tantas maneras de percibir el mundo, ahora lo único que nos queda es amar que nos amen, pero claro siempre con el sentido humanista de cambiar esta forma de pensar y quizá mis papalbras carezcan de sentido, pero les pondré un ejemplo muy muy visto actualmente entre las redes sociales para de aquí explicarles el cómo deseamos ser queridos a partir de nuestras buenas intenciones con el mundo.
Si nuestra visión hacia el mundo es un tanto posmoderna entenderíamos entonces una función benéfica para esta revolución de las redes sociales, sin embargo si se desconoce el fin de estas como una herramienta para promulgar la paz, entonces erramos. Efectivamente es lo que muchos actualmente hacen, los profetas son un claro ejemplo de ello, querer cambiar al mundo por medio de frases como “muchas personas/presidentes/gobiernos/naciones no saben el daño que hacen a los demás con sus actos, por eso YO (porque claro nadie más lo hace) intento cada día hacer un mejor mundo” este mensaje tiene una sola finalidad, por ejemplo si fue escrito en facebook, lo único que busca son “likes” y ¿cómo puedo estar tan segura de ello? Fácil, esperan el momento adecuado de cuando están informados de algo un suceso importante para dejar caer todos sus sabios conocimientos, que la verdad uno ya no se escapa de saber tanta cosa por estos medios, que con sólo añadir alguna frase de paz llegadora, se convierte en la siguiente persona para el premio nobel. Y he aquí donde doy a conocer cómo la gente sólo aprovecha ciertos sucesos para darse a conocer como un ser preocupado por la estabilidad humana, cuando no se da cuenta que los verdaderos cambios se hacen desde el corazón y sin rendirle cuentas a nadie. Hay quienes realizan buenas acciones y lo hacen inconscientemente, sin llamar la atención, sólo por el amor a la vida y porque realmente tienen una conciencia emprendedora y créanme no necesitan estar enterados de lo que sucede alrededor para proclamar frases de paz y lucha contra los malos gobiernos, sino están en la acción, viven esos momentos de lucha, allá afuera, ellos no describen los hechos, ellos hacen los hechos.
Ahora hay otro tipo de personas en las redes sociales: los dioses. Los sabedores de cualquier cosa en este mundo, los dueños de todas las respuestas, por ende son egoístas porque en ellos llevan toda la sabiduría y nosotros simples mortales hemos venido a perturbar el orden de los grandes dioses del saber. Aquí uno como mujer preocupada de la sociedad hago ver dónde nos estamos equivocando, y digo nos estamos equivocando porque aun mi voz en un tanto pasiva, por ello quiero hacer ver estos graves problemas para el establecer una nueva forma de vivir a partir de estos ridículos patrones que seguimos repitiendo y volviendo a estos dioses recordemos que, nadie es tan sabio y tampoco nadie tan estúpido, cada quien tiene la habilidad para algún quehacer, aquí lo importante darnos cuenta que, aunque los demás desconozcan del gran poder de estos dioses, ellos deberían tener una mirada “abajo” y revisar con detenimiento el comportamiento de las criaturas humanas que rondan por el mundo sin luz, ni esperanza y darles, compartirles o donarles su sabiduría, para con ello buscar soluciones a los verdaderos problemas, quién dice que en alguno de estas ánimas perdidas no se pueda encontrar una fuerza casi igual a la de los dioses. Otro punto importante de los dioses es que hay cierta secta entre ellos donde se habla de temas de los cuales están bastante llenos de aquello que para que alguien llegue a pertenecer a ellos, es casi imposible si se desconoce de TODOS los temas que a ellos les interese. En síntesis de lo anterior mencionado, trato de decir, no todos son sabedores de una verdad absoluta y es necesario a veces abrirse a diferentes puntos de vista para reforzar nuestras creencias o deshacerlas del todo, en sí, es necesario ser más humilde, esa es otra manera de mejorar el mundo, saber que existen otras prácticas diferentes a las nuestras que a fin de cuentas siguen siendo las mismas pero externadas de otra manera. Por cierto es indispensable mencionar que, todo esto lo rijo bajo un modelo de ética y moralidad, no tan estricta, simplemente lo esencial, no dañar a terceros en nuestros actos. Con esto mencionado probablemente me esté echando la soga al cuello, pero YO, no es cierto, como ya he mencionado, trato de dar a conocer las frases célebres que no nos dejan progresar.

Por último están los sujetos que llamaremos titanes ¿por qué? Bueno ellos están apegados a los mortales, pero apenas son conocedores de un saber y se creen corregidores de otro desgraciado que no tuvo la suerte de saberlo. Aquí podré decir que existen en diferentes tamaños, todo depende de quién haya sido su dios padre o madre. Entonces existen muchos, creo que en su mayoría andan rondando por las redes sociales. Lo peor que puede hacer un titán es corregir a alguien y no estar seguro de que lo dicho sea realmente cierto, sólo saben los conocimientos “por encimita” entonces entran en shock cuando los interrogan, cambian de tema y vuelven a ser esas fieras humanas deseosas del saber absoluto, ignoran que haya otra posibilidad aparte de la ya mostrada, incluso ni siquiera saben lo que andan pregonando, claro de ello se basan otros dioses para venir a romper cualquier otra ideología propuesta por titanes, esta pobres criaturas que quedan en el abismo de los profetas y los dioses, quedan en su mayoría ridiculizados, por cualquiera de las dos partes, porque si bien los dioses JAMÁS cambiaran de opinión y los profetas sólo están ligados a lo visto, incluso cuando se dé a conocer lo que los titanes proponían, sólo ahí lo creerán y lo tomaran como suyo en un pequeño lapso.  Así vemos cómo la sociedad dentro de las redes sociales está dividida por figuras mitológicas, que considero representan exactamente la reacción de muchos individuos, pero al final debemos de saber que somos personas, humanos, seres vivos e intelectuales, no podemos tomar un papel que no nos corresponde sólo por querer cambiar al mundo, lo único que como seres humanos podemos hacer es trabajar por ello, porque carecemos de una fuerza divina y nos toca realmente hacer un esfuerzo por lo que deseamos. Así que la próxima vez que se quejen, digan o proclamen, recuerden es mejor actuar que hablar o al menos analicen desde su propia experiencia los hechos y compártanlos.