Hoy me dispongo a escribir a la voz
de muchos de mis compatriotas de generación y no, no es nada relevante a
cuestiones políticas, sino más bien existenciales, porque si bien debemos de
tener en cuenta que, esto ha sido
nuestra herencia, luego de tantas y tantas maneras de percibir el mundo, ahora
lo único que nos queda es amar que nos amen, pero claro siempre con el sentido
humanista de cambiar esta forma de pensar y quizá mis papalbras carezcan de
sentido, pero les pondré un ejemplo muy muy visto actualmente entre las redes
sociales para de aquí explicarles el cómo deseamos ser queridos a partir de
nuestras buenas intenciones con el mundo.
Si nuestra
visión hacia el mundo es un tanto posmoderna entenderíamos entonces una función
benéfica para esta revolución de las redes sociales, sin embargo si se
desconoce el fin de estas como una herramienta para promulgar la paz, entonces
erramos. Efectivamente es lo que muchos actualmente hacen, los profetas son un claro ejemplo de ello,
querer cambiar al mundo por medio de frases como “muchas personas/presidentes/gobiernos/naciones
no saben el daño que hacen a los demás con sus actos, por eso YO (porque claro
nadie más lo hace) intento cada día hacer un mejor mundo” este mensaje tiene
una sola finalidad, por ejemplo si fue escrito en facebook, lo único que busca
son “likes” y ¿cómo puedo estar tan segura de ello? Fácil, esperan el momento
adecuado de cuando están informados de algo un suceso importante para dejar
caer todos sus sabios conocimientos, que la verdad uno ya no se escapa de saber
tanta cosa por estos medios, que con sólo añadir alguna frase de paz llegadora,
se convierte en la siguiente persona para el premio nobel. Y he aquí donde doy
a conocer cómo la gente sólo aprovecha ciertos sucesos para darse a conocer
como un ser preocupado por la estabilidad humana, cuando no se da cuenta que
los verdaderos cambios se hacen desde el corazón y sin rendirle cuentas a nadie.
Hay quienes realizan buenas acciones y lo hacen inconscientemente, sin llamar
la atención, sólo por el amor a la vida y porque realmente tienen una conciencia
emprendedora y créanme no necesitan estar enterados de lo que sucede alrededor para
proclamar frases de paz y lucha contra los malos gobiernos, sino están en la
acción, viven esos momentos de lucha, allá afuera, ellos no describen los
hechos, ellos hacen los hechos.
Ahora hay otro
tipo de personas en las redes sociales: los
dioses. Los sabedores de cualquier cosa en este mundo, los dueños de todas
las respuestas, por ende son egoístas porque en ellos llevan toda la sabiduría
y nosotros simples mortales hemos venido a perturbar el orden de los grandes
dioses del saber. Aquí uno como mujer preocupada de la sociedad hago ver dónde
nos estamos equivocando, y digo nos estamos equivocando porque aun mi voz en un
tanto pasiva, por ello quiero hacer ver estos graves problemas para el
establecer una nueva forma de vivir a partir de estos ridículos patrones que
seguimos repitiendo y volviendo a estos dioses recordemos que, nadie es tan
sabio y tampoco nadie tan estúpido, cada quien tiene la habilidad para algún
quehacer, aquí lo importante darnos cuenta que, aunque los demás desconozcan
del gran poder de estos dioses, ellos deberían tener una mirada “abajo” y
revisar con detenimiento el comportamiento de las criaturas humanas que rondan
por el mundo sin luz, ni esperanza y darles, compartirles o donarles su
sabiduría, para con ello buscar soluciones a los verdaderos problemas, quién
dice que en alguno de estas ánimas perdidas no se pueda encontrar una fuerza
casi igual a la de los dioses. Otro punto importante de los dioses es que hay
cierta secta entre ellos donde se habla de temas de los cuales están bastante
llenos de aquello que para que alguien llegue a pertenecer a ellos, es casi
imposible si se desconoce de TODOS los temas que a ellos les interese. En síntesis
de lo anterior mencionado, trato de decir, no todos son sabedores de una verdad
absoluta y es necesario a veces abrirse a diferentes puntos de vista para
reforzar nuestras creencias o deshacerlas del todo, en sí, es necesario ser más
humilde, esa es otra manera de mejorar el mundo, saber que existen otras
prácticas diferentes a las nuestras que a fin de cuentas siguen siendo las
mismas pero externadas de otra manera. Por cierto es indispensable mencionar
que, todo esto lo rijo bajo un modelo de ética y moralidad, no tan estricta,
simplemente lo esencial, no dañar a terceros en nuestros actos. Con esto mencionado
probablemente me esté echando la soga al cuello, pero YO, no es cierto, como ya
he mencionado, trato de dar a conocer las frases célebres que no nos dejan progresar.
Por último están
los sujetos que llamaremos titanes ¿por
qué? Bueno ellos están apegados a los mortales, pero apenas son conocedores de
un saber y se creen corregidores de otro desgraciado que no tuvo la suerte de
saberlo. Aquí podré decir que existen en diferentes tamaños, todo depende de
quién haya sido su dios padre o madre. Entonces existen muchos, creo que en su
mayoría andan rondando por las redes sociales. Lo peor que puede hacer un titán es corregir a alguien y no estar
seguro de que lo dicho sea realmente cierto, sólo saben los conocimientos “por
encimita” entonces entran en shock cuando los interrogan, cambian de tema y
vuelven a ser esas fieras humanas deseosas del saber absoluto, ignoran que haya
otra posibilidad aparte de la ya mostrada, incluso ni siquiera saben lo que
andan pregonando, claro de ello se basan otros dioses para venir a romper cualquier otra ideología propuesta por titanes, esta pobres criaturas que
quedan en el abismo de los profetas y los dioses, quedan en su mayoría
ridiculizados, por cualquiera de las dos partes, porque si bien los dioses JAMÁS cambiaran de opinión y los profetas sólo están ligados a lo visto,
incluso cuando se dé a conocer lo que los titanes
proponían, sólo ahí lo creerán y lo tomaran como suyo en un pequeño lapso. Así vemos cómo la sociedad dentro de las redes
sociales está dividida por figuras mitológicas, que considero representan
exactamente la reacción de muchos individuos, pero al final debemos de saber
que somos personas, humanos, seres vivos e intelectuales, no podemos tomar un
papel que no nos corresponde sólo por querer cambiar al mundo, lo único que
como seres humanos podemos hacer es trabajar por ello, porque carecemos de una
fuerza divina y nos toca realmente hacer un esfuerzo por lo que deseamos. Así que
la próxima vez que se quejen, digan o proclamen, recuerden es mejor actuar que
hablar o al menos analicen desde su propia experiencia los hechos y compártanlos.
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